En la niñez y la adolescencia también pueden darse problemas (se puede presentar cualquier trastorno mental como en los adultos pero a estas edades los síntomas son diferentes y más complejos de detestar), pero si no damos soluciones ocasionarán serios trastornos que trasladarán posteriormente a la vida adulta.

Muchas veces, los padres acuden porque su hijo no obedece, no atienden en clase, no comen, no duermen etc… todo esto puede estar relacionado por muchos factores en sí: problemas familiares, no adaptación en el colegio, muerte de un familiar… tenemos que tener en cuenta que los padres o tutores legales de los más pequeños son el espejo donde ellos se miran diariamente y por eso la psicoeducación y el trabajo para los mayores es muy importante mediante la terapia de sus hijos/as.

En mi consulta, las técnicas a seguir se basan en la terapia cognitiva-conductual focalizada para los más pequeños. La lectura sobre las emociones, saber diferenciar entre los pensamientos fríos y calientes para que no estallen tan rápidos (técnica de control de impulsos), fichas de HHSS etc… son prácticas que funcionan muy bien y cogen muy rápido ya que a esas edades su desarrollo cognitivo están en pleno proceso de aprendizajes y cambios. Así pues, la ayuda del psicólogo es importante para poder identificar, evaluar, comprender y reconducir los síntomas lo antes posible.

Algunos trastornos que tratamos

  • Hiperactividad y déficit de atención (TDAH)
  • Autismo
  • Fracaso escolar
  • Trastornos de aprendizaje
  • Trastornos del sueño
  • Fobias y miedos
  • Eneuresis/encopresis
  • Problemas de alimentación
  • Problemas de conducta
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Adicciones
  • Problemas emocionales o de adaptación etc…
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